El ministro de Ecosocialismo, Nelson Rodríguez, aseguró que cerca de 500 mil toneladas de residuos han sido retiradas de las zonas afectadas, mientras unas 40 mil toneladas ya habrían sido procesadas.

Los trabajos de recolección, clasificación y trituración de los escombros generados por el colapso de edificaciones tras los terremotos podrían prolongarse hasta por un año, según estimaciones ofrecidas por el ministro de Ecosocialismo, Nelson Rodríguez.
Durante una entrevista transmitida por Venezolana de Televisión (VTV), el funcionario informó que hasta el momento se han retirado cerca de 500 mil toneladas de residuos de las áreas afectadas.
Rodríguez agregó que aproximadamente 40 mil toneladas de material ya han sido trituradas, como parte del proceso de manejo de los restos provenientes de las estructuras dañadas o derrumbadas.
De acuerdo con las estimaciones oficiales, la magnitud de los daños y el volumen de material acumulado obligarán a mantener las labores durante varios meses, hasta completar las diferentes etapas de recolección, clasificación, procesamiento y disposición de los residuos.
Surgen cuestionamientos sobre las labores de rescate
La rapidez observada en algunas operaciones de remoción de escombros también ha generado cuestionamientos entre ciudadanos sobre la respuesta desplegada durante las primeras horas de la emergencia.
Las críticas se concentran especialmente en La Guaira, donde familiares y ciudadanos cuestionaron la capacidad y velocidad de las operaciones destinadas a localizar y rescatar a personas que podían permanecer atrapadas entre estructuras colapsadas.
En este contexto, resulta fundamental diferenciar las labores de búsqueda y rescate de la posterior remoción de escombros. Mientras las primeras tienen como prioridad localizar posibles sobrevivientes y requieren procedimientos especializados para evitar nuevos derrumbes, la segunda comienza una vez que las autoridades determinan que las condiciones permiten avanzar con la limpieza de las áreas afectadas.
La dimensión de los trabajos anunciados por el Ejecutivo evidencia ahora otro desafío derivado de los terremotos: retirar cientos de miles de toneladas de material y recuperar progresivamente los espacios afectados, una tarea que, según las propias autoridades, podría tardar hasta un año.

