Las nuevas autorizaciones de OFAC permiten determinadas operaciones con empresas y organismos estatales como Cantv y Conatel, además de abrir la puerta a negociaciones para futuras inversiones en el sector de telecomunicaciones venezolano.

El gobierno de Estados Unidos introdujo este viernes 21 de agosto un cambio significativo en el marco de sanciones relacionado con las telecomunicaciones en Venezuela, al autorizar una gama más amplia de operaciones destinadas al mantenimiento, modernización y funcionamiento de la infraestructura del sector.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), adscrita al Departamento del Tesoro, emitió las Licencias Generales 61 y 62, dos instrumentos que permiten determinadas transacciones que anteriormente podían encontrarse restringidas por las sanciones estadounidenses.
La medida incluye operaciones que involucren al Gobierno de Venezuela y menciona expresamente a la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) y a la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (Cantv).
Tecnología, internet y modernización de redes
La Licencia General 61 autoriza el suministro desde Estados Unidos, o por parte de personas estadounidenses, de bienes, tecnología, software y servicios necesarios para instalar, mantener, reparar, modernizar, operar o respaldar sistemas de telecomunicaciones en Venezuela.
El alcance es amplio: comprende servicios de datos, telefonía, conectividad a internet, radio, televisión y transmisión de noticias, independientemente del medio utilizado, incluyendo conexiones satelitales y cables submarinos.
También quedan contempladas determinadas operaciones de interconexión y roaming, alquiler de capacidad e infraestructura, logística y transporte, así como mantenimiento y modernización de cables submarinos y otros componentes de las redes de telecomunicaciones.
OFAC aclaró además que la autorización puede cubrir equipos de banda ancha, componentes y repuestos, fibra óptica, capacidad satelital, conectividad internacional, servidores, servicios en la nube, almacenamiento de datos y diferentes sistemas informáticos utilizados para respaldar las telecomunicaciones.
Una puerta para futuras inversiones
La Licencia General 62 introduce otro elemento relevante: permite negociar y suscribir contratos contingentes relacionados con nuevas inversiones en el mercado venezolano de telecomunicaciones.
Estos acuerdos pueden estar dirigidos a establecer nuevos proveedores, ampliar operaciones existentes e incluso constituir nuevas empresas o sociedades vinculadas con el sector.
Sin embargo, existe una condición fundamental: firmar estos acuerdos no significa que la inversión pueda ejecutarse inmediatamente. La puesta en marcha del contrato deberá quedar condicionada expresamente a una autorización posterior e independiente de OFAC.
De esta manera, Washington permite avanzar en negociaciones y planificación empresarial, pero mantiene bajo su control la autorización definitiva para ejecutar determinadas inversiones.
Las restricciones continúan
Las nuevas licencias no representan un levantamiento general de las sanciones estadounidenses contra Venezuela.
Entre las restricciones se encuentran determinadas operaciones relacionadas con personas o entidades de Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba y China, así como el desbloqueo de propiedades que continúen congeladas bajo las regulaciones estadounidenses.
La Licencia 61 tampoco autoriza pagos en oro, intercambios de deuda ni operaciones denominadas en monedas digitales emitidas por el Gobierno venezolano, incluido el petro.
Las empresas que realicen determinadas operaciones bajo esta licencia también deberán cumplir obligaciones de reporte, identificando las partes involucradas, los bienes o servicios suministrados, cantidades, valores, fechas de las transacciones y los impuestos, tasas u otros pagos efectuados al Gobierno venezolano.
Un nuevo escenario para el sector
Las decisiones de Washington crean un marco que podría facilitar la llegada de tecnología, equipos, software y servicios especializados necesarios para mantener o modernizar parte de la infraestructura de telecomunicaciones venezolana.
Sin embargo, el alcance dependerá de la disposición de empresas internacionales para participar, del cumplimiento de las condiciones impuestas por Estados Unidos y, en el caso de nuevas inversiones contempladas bajo la Licencia 62, de futuras autorizaciones de OFAC.
Las compañías tampoco quedan exentas de cumplir las regulaciones de otras autoridades estadounidenses, entre ellas la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) y el Departamento de Comercio.
Por ahora, las licencias 61 y 62 representan una apertura específica dentro del régimen de sanciones: permiten mayores operaciones en telecomunicaciones y preparan el terreno para posibles inversiones futuras, pero sin desmontar las restricciones generales que Washington mantiene sobre Venezuela.
