
Una investigación de The Associated Press sostiene que científicos y especialistas habían advertido durante años sobre los riesgos de construir grandes complejos residenciales en sectores vulnerables de la costa de La Guaira. Los terremotos del 24 de junio dejaron más de 6.500 muertos y más de 17.000 personas sin hogar.
Una investigación de The Associated Press (AP) reveló que especialistas habían advertido al Gobierno venezolano sobre los peligros de levantar grandes proyectos habitacionales en determinadas zonas de la franja costera del estado La Guaira, donde posteriormente colapsaron numerosas edificaciones durante los devastadores terremotos del pasado 24 de junio.
El trabajo periodístico, elaborado a partir de entrevistas con ingenieros, sismólogos y exfuncionarios públicos, señala que las comunidades costeras se encontraban próximas a una importante falla geológica y asentadas sobre terrenos que podían amplificar considerablemente el movimiento producido por un terremoto.
A pesar de esas advertencias, en el área se construyeron durante años complejos de apartamentos de concreto de varios pisos, muchos de ellos como parte de programas públicos de vivienda.
Una zona marcada por el riesgo
La Guaira posee antecedentes de importantes desastres naturales.
En 1967, un terremoto de magnitud 6,6 afectó gravemente la región y Caracas. Décadas después, en 1999, lluvias y deslaves provocaron una de las mayores tragedias naturales registradas en Venezuela.
Tras aquellos acontecimientos fueron desarrollados estudios y propuestas para limitar determinadas construcciones en zonas consideradas vulnerables.
Según explicó a AP el ingeniero y exministro de Ciencia Carlos Genatios, especialistas recomendaron restringir el uso de algunos terrenos y destinar las áreas de mayor peligro a estructuras livianas, parques o espacios recreativos.
Los expertos también habían advertido que los depósitos de sedimentos acumulados por deslaves e inundaciones podían aumentar los efectos de un terremoto.
A esto se sumaba la proximidad de la falla de San Sebastián, que recorre la costa venezolana y pasa por debajo del estado La Guaira.
Construcción masiva de viviendas
A partir de 2011, el Gobierno de Hugo Chávez impulsó una importante expansión de la vivienda pública para atender a miles de familias desplazadas por las lluvias e inundaciones registradas a finales de 2010.
Dentro de ese proceso fueron construidas decenas de torres residenciales en La Guaira, particularmente en Caraballeda.
AP señala que organizaciones profesionales y grupos de vigilancia expresaron preocupaciones durante aquellos años sobre el cumplimiento de las normas de construcción, los criterios de diseño sismorresistente y la calidad de determinados materiales utilizados en algunos proyectos.
De las 43 torres levantadas en el estado dentro de uno de esos programas, la mayoría se encontraba en Caraballeda, según la investigación.
El 24 de junio llegó el desastre
Los temores acumulados durante años adquirieron una dimensión trágica cuando dos potentes terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio.
Al menos 14 torres residenciales colapsaron casi simultáneamente en La Guaira, según AP.
El balance de la tragedia supera las 6.500 personas fallecidas, mientras más de 17.000 quedaron sin hogar.
Carlos Valdés, jefe del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México, consideró que la decisión de construir en esas condiciones significó estar “retando a la naturaleza”.
Un movimiento sísmico extraordinariamente intenso
Los investigadores también advierten que la magnitud de la destrucción no puede atribuirse a un único factor.
Un equipo científico dirigido por el profesor Eduardo Miranda, de la Universidad de Stanford, analizó grabaciones de cámaras de seguridad instaladas en Caraballeda para reconstruir la intensidad del movimiento del suelo.
El estudio determinó que la región sufrió uno de los desplazamientos del terreno más intensos documentados y que incluso edificaciones diseñadas bajo estrictas normas internacionales habrían enfrentado enormes dificultades para soportarlo.
Miranda señaló que la fuerza extraordinaria del movimiento del suelo fue el factor principal detrás del elevado nivel de destrucción, aunque explicó que los colapsos normalmente responden a una combinación de circunstancias.
Sobrevivientes exigen respuestas
Tres meses después de la tragedia, miles de damnificados continúan viviendo en refugios, campamentos improvisados o en las cercanías de las edificaciones donde antes residían.
El Gobierno ha anunciado planes para reconstruir La Guaira y ha señalado que ya fueron identificados nuevos terrenos para comenzar proyectos habitacionales.
Sin embargo, especialistas consultados por AP advierten que cualquier proceso de reconstrucción deberá incorporar criterios mucho más estrictos de planificación urbana, evaluación del suelo y diseño sismorresistente para evitar que los errores señalados vuelvan a repetirse.
La investigación vuelve a colocar en el centro del debate una pregunta fundamental para Venezuela: si los riesgos eran conocidos desde hacía años, ¿por qué se permitió construir miles de viviendas en algunas de las zonas más vulnerables de la costa?
Fuente: The Associated Press (AP).

