Dinorah Figuera adelantó que la delegación opositora buscará que dirigentes actualmente inhabilitados recuperen sus derechos políticos y que las organizaciones intervenidas judicialmente puedan volver a ejercer control sobre sus estructuras y símbolos.

La eliminación de las inhabilitaciones políticas y la restitución de los partidos opositores intervenidos judicialmente estarán entre las principales exigencias que la representación de la Asamblea Nacional electa en 2015 llevará a la mesa de negociación.

Dinorah Figuera, quien encabeza la delegación opositora en el proceso, señaló que uno de los objetivos centrales es recuperar las garantías de participación política para dirigentes que han sido inhabilitados, perseguidos o se encuentran en el exilio.

“Uno de los objetivos de nosotros es que se les devuelva el ejercicio del derecho a participar en procesos electorales a las personas que han sido criminalizadas, perseguidas, exiliadas y que se les ha violado ese derecho”, expresó Figuera.

De concretarse un acuerdo en esta materia, el escenario político y electoral venezolano podría experimentar cambios importantes, especialmente por la situación de dirigentes que actualmente no pueden postularse a cargos de elección popular.

El caso de María Corina Machado

Entre las figuras afectadas por las inhabilitaciones se encuentra María Corina Machado, quien obtuvo una amplia victoria en las primarias opositoras celebradas en octubre de 2023.

Pese al respaldo obtenido en aquella consulta, Machado no pudo inscribirse como candidata para las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 debido a la inhabilitación que pesaba en su contra. Ante ese escenario, la Plataforma Unitaria Democrática terminó postulando al diplomático Edmundo González Urrutia.

La eventual eliminación de estas restricciones podría modificar las condiciones de futuras contiendas electorales al permitir nuevamente la participación de dirigentes que actualmente permanecen fuera de la competencia por decisiones administrativas o judiciales.

Recuperación de los partidos intervenidos

Figuera también colocó entre las prioridades de la negociación la situación de organizaciones opositoras cuyas estructuras, símbolos y autoridades fueron objeto de decisiones del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

“Es un hecho público y notorio que fuimos despojados de nuestras siglas políticas”, afirmó la dirigente vinculada a Primero Justicia.

La opositora insistió en que la recuperación de las organizaciones políticas constituye un elemento fundamental para cualquier proceso de normalización institucional.

“Sin partidos no hay democracia”, sostuvo Figuera, al reiterar que la delegación insistirá tanto en la restitución de las organizaciones políticas como en abordar las inhabilitaciones de carácter político.

La discusión de estos puntos podría convertirse en uno de los asuntos de mayor peso dentro de las negociaciones, debido a sus posibles consecuencias sobre las condiciones de participación de la oposición en futuros procesos electorales.