El economista y profesor del IESA, Aarón Olmos, aseguró que una eventual incorporación formal de activos digitales en la economía venezolana requeriría una estrecha coordinación con las políticas monetarias del Banco Central de Venezuela.

La posibilidad de que Venezuela adopte oficialmente una criptomoneda, como ocurrió con El Salvador y el bitcoin, continúa generando debate entre especialistas y usuarios, especialmente en un país donde las monedas digitales han ganado terreno como mecanismo de ahorro y pago.

El economista y especialista en finanzas de empresas Aarón Olmos explicó que Venezuela ya cuenta con un antecedente en esta materia con la creación del Petro, una iniciativa que, a su juicio, no fue una mala idea, sino un proyecto que terminó siendo mal implementado.

«Muchos bancos centrales del mundo están en la carrera por tener su propio criptoactivo, entonces no es tan descabellado al final de cuentas», afirmó el profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA).

Olmos destacó que en los últimos años el uso de monedas estables como USDT se ha expandido en Venezuela, convirtiéndose en una alternativa para preservar el valor del dinero y realizar transacciones. Diversos estudios indican que el país se encuentra entre los de mayor adopción de criptoactivos en América Latina.

Sin embargo, señaló que cualquier reconocimiento formal de estos activos debería estar bajo la supervisión del Banco Central de Venezuela (BCV), con políticas monetarias y cambiarias coordinadas que eviten distorsiones similares a las ocurridas durante la experiencia del Petro.

El especialista advirtió que la circulación de monedas digitales sin una adecuada articulación con las autoridades monetarias puede generar desequilibrios en la liquidez y otros efectos sobre la economía.

Asimismo, recordó que el caso de El Salvador, que convirtió al bitcoin en moneda de curso legal en 2021, demostró la importancia de la educación financiera y la adopción gradual por parte de la población. Posteriormente, el país centroamericano modificó su legislación y eliminó la obligatoriedad de aceptar pagos en bitcoin.

«Tú tienes que educar a la población con el uso de estas herramientas», expresó Olmos, quien considera que las criptomonedas pueden desempeñar un papel importante debido a su rapidez y facilidad de uso.

Finalmente, sostuvo que estas tecnologías podrían tener un rol más relevante en Venezuela siempre que exista una mejor orientación y regulación por parte del ente emisor.