La petrolera estadounidense Exxon Mobil mantiene conversaciones con representantes venezolanos para evaluar un eventual regreso al país, luego de casi dos décadas fuera de operaciones tras las nacionalizaciones impulsadas durante el gobierno de Hugo Chávez.

Según reveló el diario The Wall Street Journal, la empresa envió recientemente un equipo técnico para inspeccionar las condiciones del proyecto Cerro Negro, ubicado en la Faja Petrolífera del Orinoco, una de las mayores reservas de crudo pesado del mundo.

Sin embargo, las evaluaciones realizadas habrían dejado preocupación dentro de la compañía debido al deterioro de la infraestructura petrolera y al elevado costo que implicaría recuperar las operaciones.

De acuerdo con fuentes citadas por el medio estadounidense, las instalaciones presentan severos daños tras años de falta de mantenimiento. Entre los principales problemas detectados destacan el estado crítico de la planta mejoradora de crudo, fallas eléctricas recurrentes y pozos afectados por años de baja inversión y mala gestión operativa.

El reporte señala que reactivar completamente el proyecto requeriría inversiones multimillonarias que podrían superar varios miles de millones de dólares.

Además de las dificultades técnicas, las negociaciones entre Exxon y representantes del nuevo gobierno venezolano aún no han logrado avances definitivos respecto a las condiciones contractuales y garantías para futuras inversiones.

Las conversaciones se han desarrollado tanto en Caracas como en Houston, aunque hasta ahora no existiría un acuerdo claro sobre regalías, impuestos y mecanismos de protección jurídica para la compañía.

Pese a ello, Exxon continúa estudiando el potencial energético venezolano, especialmente por la importancia estratégica de la Faja del Orinoco y la cercanía con sus operaciones en Guyana.

Analistas consideran que, incluso si se concretan acuerdos preliminares, la recuperación significativa de la producción petrolera venezolana tomaría varios años debido a los problemas estructurales que enfrenta actualmente la industria energética nacional.