Venezuela escaló posiciones dentro del mercado energético asiático y se ubicó entre los principales proveedores de crudo para la India durante mayo, en medio de la creciente tensión geopolítica en Oriente Medio y las preocupaciones sobre la seguridad del suministro petrolero mundial.

De acuerdo con datos de la firma de análisis energético Kpler, las importaciones indias de petróleo venezolano aumentaron significativamente durante las últimas semanas, impulsadas por la necesidad de Nueva Delhi de diversificar sus fuentes de abastecimiento.

Analistas del sector indican que India ha incrementado la compra de crudo pesado venezolano debido a su menor costo y a la incertidumbre generada por la situación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de hidrocarburos.

En este contexto, Rusia continúa como el principal exportador de petróleo hacia la India, seguido por Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. Sin embargo, Venezuela logró posicionarse entre los primeros lugares gracias al aumento sostenido de los envíos hacia refinerías indias.

La estrategia energética india también responde a las presiones internacionales relacionadas con las compras de crudo ruso. Washington ha impulsado el petróleo venezolano como una alternativa dentro del mercado asiático, mientras busca reorganizar el mapa global de suministro energético.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, declaró recientemente que Estados Unidos aspira a ampliar las exportaciones energéticas hacia la India y destacó además las oportunidades existentes con el petróleo venezolano.

La guerra y las restricciones en el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz han obligado a la India —uno de los mayores consumidores de petróleo del planeta— a buscar proveedores alternativos en América Latina y África. Como resultado, el país asiático ha incrementado las compras de crudo procedente de Venezuela, Brasil, Angola y Nigeria.

Especialistas consideran que esta tendencia podría mantenerse en los próximos meses si persisten las tensiones en Oriente Medio y continúan las dificultades logísticas para el transporte de petróleo desde el Golfo Pérsico.