La expansión del “tusi” y otros cócteles de drogas está modificando el mercado ilícito en América Latina y el Caribe. Investigaciones recientes advierten que la ketamina aparece cada vez con mayor frecuencia en decomisos y operaciones de organizaciones criminales.

El tráfico ilegal de ketamina está dejando de ser un fenómeno aislado para convertirse en un negocio presente en un número creciente de países latinoamericanos, en medio de la expansión del mercado de drogas sintéticas y las denominadas polisustancias.

Un análisis publicado por InSight Crime señala que el incremento de la demanda, las diferencias regulatorias entre países y la posibilidad de desviar el medicamento desde canales legales están favoreciendo su incorporación a las cadenas regionales del narcotráfico.

La ketamina es utilizada legalmente como anestésico en medicina humana y veterinaria. Sin embargo, también ha ganado espacio en el mercado recreativo y como ingrediente de diferentes mezclas de drogas.

Chile muestra el avance del fenómeno

Dos recientes investigaciones en el norte de Chile reflejan la dimensión que está adquiriendo este mercado.

El pasado 3 de agosto, autoridades judiciales de Arica condenaron a 17 presuntos integrantes de una organización dedicada al traslado de ketamina desde Perú hacia territorio chileno.

Según la investigación citada por InSight Crime, la sustancia atravesaba la frontera entre Tacna y Arica mediante personas que ingresaban a pie a Chile. Posteriormente, era movilizada en vuelos nacionales hasta los mercados de la Región Metropolitana.

Semanas antes, la justicia chilena había confirmado las condenas contra otros 18 integrantes de una organización dedicada a una actividad similar.

En esa estructura participaban ciudadanos de distintas nacionalidades, entre ellos peruanos, chilenos, venezolanos y ecuatorianos.

Más países detectan ketamina ilegal

Aunque América representa una proporción relativamente pequeña de las incautaciones mundiales de ketamina, la cantidad de países que reportan decomisos ha aumentado considerablemente.

Datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), citados por InSight Crime, indican que 20 países registraron incautaciones entre 2021 y 2025, una situación muy diferente a la observada dos décadas atrás.

El crecimiento coincide con la popularidad de nuevas combinaciones de sustancias sintéticas.

Uno de los ejemplos más conocidos en América Latina es el denominado “tusi”.

Pese a que su nombre se relacionó inicialmente con la sustancia 2C-B, actualmente muchas de las mezclas comercializadas bajo esa denominación contienen diferentes combinaciones que pueden incluir ketamina, MDMA, anfetaminas, cocaína, cafeína y algunos medicamentos.

Esto significa que dos dosis vendidas bajo el mismo nombre pueden tener composiciones considerablemente diferentes.

La ketamina también ha sido detectada en otras combinaciones utilizadas en ambientes recreativos y fiestas electrónicas.

Un mercado atractivo para redes criminales

Una característica que diferencia a la ketamina de otras sustancias ilícitas es que existe una producción y comercialización legal para fines médicos y veterinarios.

Esto permite que organizaciones criminales intenten obtenerla mediante desvíos de los canales autorizados en lugar de desarrollar complejos procesos clandestinos de fabricación.

Según autoridades consultadas por InSight Crime, entre los mecanismos detectados figuran robos en establecimientos veterinarios, compras fraudulentas, falsificación de recetas y desvíos durante las cadenas legales de distribución.

También se han identificado movimientos clandestinos entre países vecinos.

Las diferencias en los controles existentes en cada nación pueden facilitar este tipo de tráfico. El análisis señala a Perú como uno de los puntos de abastecimiento detectados para mercados como Chile y Ecuador, mientras que Nicaragua tendría una dinámica similar en Centroamérica.

Fácil de ocultar y transportar

Otra ventaja para los traficantes está relacionada con las características físicas de la sustancia.

La ketamina puede encontrarse en presentación líquida y posteriormente ser procesada hasta obtener cristales o polvo, facilitando su fraccionamiento y distribución.

A principios de julio, autoridades chilenas localizaron en Temuco un pequeño laboratorio instalado en una zona residencial donde, según las investigaciones, ketamina líquida era cristalizada y posteriormente preparada para su venta.

Durante el procedimiento fueron decomisadas más de 100.000 dosis.

Las redes criminales utilizan diferentes modalidades de transporte dependiendo del volumen.

Los cargamentos de mayor tamaño pueden movilizarse por carreteras en vehículos particulares o transporte de carga, así como mediante rutas marítimas. Para cantidades menores también se utilizan personas que transportan la sustancia en vuelos comerciales.

El fenómeno muestra cómo el mercado de drogas ilícitas latinoamericano continúa diversificándose.

Mientras cocaína y otras sustancias tradicionales siguen teniendo un peso importante en el narcotráfico regional, la expansión de la ketamina y de los cócteles sintéticos abre un nuevo frente para las autoridades encargadas de combatir el crimen organizado y controlar el desvío de medicamentos hacia mercados ilegales.

Fuente: InSight Crime / datos de ONUDD y autoridades citadas en la investigación.