Habitantes aseguran que llevan años enfrentando polvo, barro y calles deterioradas

Los habitantes del sector Prados del Este II denunciaron el deterioro progresivo de sus calles y aseguran sentirse atrapados en un “limbo de promesas” debido a la falta de asfaltado y mantenimiento vial en la comunidad.

Ubicado en el municipio Maturín, el sector está conformado por alrededor de siete calles que, según sus residentes, permanecen en condiciones críticas entre polvo y barro, afectando seriamente la movilidad y calidad de vida de las familias que habitan la zona.

Vecinos recuerdan proyecto inconcluso

Los residentes recordaron que hace casi una década existió una oportunidad concreta para mejorar la vialidad del sector; sin embargo, desacuerdos y problemas de coordinación terminaron frustrando el proyecto.

Según relatan, las maquinarias destinadas a ejecutar los trabajos se retiraron del lugar sin haber colocado un solo metro de asfalto.

“Seguimos igual o peor que antes. Cuando llueve esto se convierte en barro y cuando hace sol vivimos entre el polvo”, comentaron vecinos de la comunidad.

Dificultades para el transporte y daños a vehículos

La falta de pavimentación ha obligado a muchos habitantes a modificar sus rutinas diarias para evitar daños en sus vehículos y dificultades para desplazarse dentro del sector.

Los residentes aseguran que las condiciones actuales afectan:

  • el transporte público,
  • el acceso de mototaxis,
  • el tránsito de vehículos particulares,
  • y el traslado de adultos mayores y niños.

Asimismo, señalaron que la falta de mantenimiento también genera acumulación de aguas y deterioro progresivo de las vías de tierra.

Solicitan respuesta definitiva de las autoridades

La comunidad hizo un llamado a las autoridades regionales y municipales para que se ejecute un plan real y definitivo de asfaltado.

Los habitantes afirman que en distintos registros oficiales el sector ha sido catalogado como una comunidad “consolidada”, aunque sostienen que la realidad que viven diariamente contradice dicha clasificación.

“Queremos soluciones concretas y no más promesas. Somos una comunidad olvidada”, expresaron los afectados.