El joven de 19 años murió tras recibir un disparo en una vivienda de La Pica. Sus familiares aseguran que aún existen interrogantes sobre lo ocurrido y solicitan una investigación exhaustiva que permita determinar las circunstancias de su muerte.

La muerte de Sebastián Carrasco, un estudiante de Medicina de 19 años, continúa rodeada de interrogantes para sus familiares, quienes piden que se profundicen las investigaciones para establecer qué ocurrió la noche del pasado 2 de agosto en una vivienda de la comunidad de La Pica, municipio Maturín.
Según el relato ofrecido por la familia, Sebastián se encontraba inicialmente en su residencia, ubicada en la urbanización Terrazas del Norte, mientras varios de sus familiares estaban fuera de Maturín. Posteriormente, habría sido invitado a trasladarse hasta una vivienda en La Pica, donde varias personas compartían.
Horas después, sus parientes recibieron una noticia que cambiaría sus vidas: el joven había muerto tras recibir un disparo.
Un futuro dedicado a la Medicina
Sebastián cursaba el segundo año de Medicina en la Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos (Unerg), núcleo Maturín.
Sus familiares lo describen como un joven tranquilo, reservado y cercano a su familia, cuya principal dedicación eran sus estudios.
Su aspiración era convertirse en médico. Para sus seres queridos, aquel proyecto de vida quedó interrumpido de manera inesperada cuando apenas tenía 19 años.
Una de las preguntas que ahora busca responder la familia es qué circunstancias llevaron a Sebastián hasta la vivienda donde ocurrió el hecho y qué sucedió durante los minutos previos al disparo.
Familia cuestiona la versión de un accidente
De acuerdo con la versión proporcionada por sus familiares, Sebastián recibió un disparo en el rostro y murió en el lugar.
En la vivienda se encontraba también su novia, de la misma edad y estudiante de Medicina, además de otras personas cuya participación o condición dentro de la investigación no ha sido precisada públicamente.
Los familiares rechazan que lo sucedido pueda darse por esclarecido como un hecho accidental y sostienen que las circunstancias deben ser investigadas a profundidad antes de establecer responsabilidades.
Aunque, según la familia, una persona permanece detenida en relación con el caso, consideran que todavía existen aspectos fundamentales por aclarar.
Entre las principales interrogantes está la procedencia del arma de fuego.
“¿De quién es el arma?”, cuestionan los familiares, quienes consideran que determinar su propietario, cómo llegó al lugar y de qué manera terminó involucrada en el hecho podría resultar clave para reconstruir lo sucedido.
Solicitan una comisión especializada
Ante las dudas que mantienen sobre la investigación, los familiares solicitaron públicamente la intervención del director del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), Douglas Rico.
La petición busca que una comisión especializada pueda revisar las actuaciones realizadas, analizar las evidencias disponibles y reconstruir técnicamente los acontecimientos ocurridos aquella noche.
La familia espera que las investigaciones permitan determinar, sobre la base de evidencias, si se trató de un accidente o si existen elementos que conduzcan a establecer responsabilidades penales.
Mientras las autoridades continúan con las averiguaciones, sus seres queridos mantienen una exigencia central: conocer exactamente qué ocurrió con Sebastián y que cualquier responsable sea determinado mediante una investigación completa y transparente.
Sebastián Carrasco tenía 19 años y se preparaba para una profesión dedicada a salvar vidas. Para su familia, esclarecer las circunstancias de su muerte se ha convertido ahora en una lucha por obtener respuestas y justicia.
Nota: las afirmaciones sobre las circunstancias del hecho corresponden al testimonio de familiares. La determinación de responsabilidades corresponde a las autoridades competentes y al proceso judicial.
