El reciente brote de ébola detectado en África central ha generado preocupación dentro de la FIFA a pocas semanas del inicio de la Copa Mundial 2026, especialmente por la participación de la selección de República Democrática del Congo, que disputará el torneo en Estados Unidos, México y Canadá.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el pasado domingo una emergencia internacional ante la expansión del brote, aunque aclaró que el riesgo de propagación global continúa siendo “bajo”. (who.int)

FIFA monitorea la situación sanitaria

La FIFA confirmó que mantiene contacto permanente con la Federación Congoleña de Fútbol (FECOFA) para garantizar que jugadores, cuerpo técnico y delegación reciban orientación médica y protocolos de seguridad adecuados ante la situación epidemiológica. (fifa.com)

El organismo también trabaja coordinadamente con autoridades sanitarias y gubernamentales de Estados Unidos, México y Canadá, además de la OMS y agencias de salud pública internacionales.

Más de 139 muertos y cientos de casos sospechosos

De acuerdo con reportes sanitarios, el brote ha dejado hasta ahora al menos 139 fallecidos y más de 600 casos sospechosos entre República Democrática del Congo y Uganda. (who.int)

La situación ha obligado a varios países africanos a reforzar controles fronterizos y medidas de vigilancia epidemiológica. Ruanda incluso anunció el cierre parcial de algunas fronteras terrestres para contener posibles contagios. (reuters.com)

Congo volverá a un Mundial tras 52 años

La selección congoleña, dirigida por el técnico francés Sébastien Desabre, disputará su primer Mundial en más de cinco décadas.

Antes de su debut, el combinado africano tiene programados amistosos frente a Dinamarca en Bélgica y Chile en España como parte de su preparación final.

En la fase de grupos del Mundial 2026, Congo enfrentará a Portugal el 17 de junio en Houston, luego jugará ante Colombia en Guadalajara y cerrará la fase frente a Uzbekistán en Atlanta.

Autoridades descartan cancelar partidos por ahora

Hasta el momento, ni la FIFA ni las autoridades sanitarias internacionales han planteado suspender partidos o restringir la participación de delegaciones africanas en el torneo.

Sin embargo, organismos internacionales mantienen vigilancia permanente sobre la evolución del brote y posibles medidas adicionales en caso de expansión de contagios.