Ciudadanos denuncian malos olores, contaminación y riesgos para la salud debido al desborde de aguas servidas en distintos puntos de la capital monaguense.

Comerciantes y transeúntes de la avenida Bolívar de Maturín denunciaron el constante derrame de aguas negras proveniente de una alcantarilla averiada ubicada en las adyacencias de la redoma Juana La Avanzadora, situación que ha generado malos olores y preocupación por las condiciones sanitarias en la zona.
Los afectados señalaron que el problema no es nuevo y que en anteriores ocasiones las aguas servidas se han extendido por gran parte del pavimento, afectando el tránsito peatonal y causando incomodidad a quienes diariamente circulan por esta importante arteria vial.
Asimismo, indicaron que durante los días de lluvia la situación se agrava debido a los fuertes olores que emanan del lugar. Muchos peatones se ven obligados a esquivar los charcos o saltar sobre las aguas residuales para evitar salpicaduras, una maniobra que representa un riesgo para adultos mayores y niños.
Los ciudadanos manifestaron su preocupación por la acumulación de aguas estancadas, ya que consideran que esta situación podría propiciar la proliferación de insectos y otros vectores transmisores de enfermedades.
La problemática también se presenta en la calle Monagas, específicamente a la altura de la Zona Educativa, donde vecinos y trabajadores reportaron otro desborde de aguas negras que afecta a comercios e instituciones cercanas.
De acuerdo con los denunciantes, el fétido olor que se percibe en el sector impacta negativamente las actividades cotidianas y representa un problema de salud pública para quienes laboran o transitan por el centro de la ciudad.
Ante esta situación, comerciantes y habitantes hicieron un llamado a las autoridades competentes para que ejecuten trabajos de reparación definitivos que permitan solucionar el colapso del sistema de cloacas y evitar que continúe deteriorándose la calidad de vida de los ciudadanos.
