La joven de 17 años se entregó a las autoridades junto a su novio y otro adolescente, quienes son investigados por el crimen ocurrido en la región de La Araucanía, en Chile.

Consternación ha causado en la ciudad de Loncoche, en la región de La Araucanía, Chile, el asesinato de Ingrid Barrera Rantul, de 53 años, cuyo crimen habría sido planificado por su propia hija de 17 años debido a desacuerdos familiares relacionados con una relación sentimental.

El cuerpo de la víctima fue hallado en el interior de su vivienda con múltiples heridas causadas por un arma cortopunzante. En un primer momento, las autoridades manejaron la hipótesis de un robo o la irrupción de delincuentes en el inmueble, pero las investigaciones dieron un giro inesperado.

De acuerdo con las autoridades chilenas, la adolescente se presentó voluntariamente ante los organismos de seguridad acompañada por su novio y un amigo de este, ambos también de 17 años.

El jefe de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) de Temuco, subprefecto Sergio Alarcón, informó que la joven habría planificado el homicidio junto a su pareja y posteriormente contactaron a un tercer adolescente, quien habría aceptado ejecutar el crimen a cambio de un pago de 60 mil pesos chilenos.

Por su parte, el fiscal regional de La Araucanía, Roberto Garrido, indicó que las primeras investigaciones apuntan a que el móvil del hecho estaría relacionado con conflictos familiares y la oposición de la víctima a la relación sentimental que mantenía su hija.

Ingrid Barrera Rantul era ampliamente conocida en la comunidad de Loncoche por su participación activa en la Iglesia Evangélica, por lo que el caso ha generado una profunda conmoción entre familiares, amigos y vecinos.

Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer todos los detalles del crimen y determinar las responsabilidades correspondientes de los tres adolescentes involucrados.