Autoridades venezolanas alertaron sobre un nuevo derrame de hidrocarburos presuntamente originado en Trinidad y Tobago que podría afectar ecosistemas y comunidades pesqueras del oriente del país.

El Gobierno venezolano denunció este viernes la ocurrencia de un nuevo derrame de hidrocarburos presuntamente originado en Trinidad y Tobago, asegurando que el incidente supera en magnitud al registrado el pasado mes de mayo y representa una amenaza para las costas orientales del país.
Según un comunicado oficial, el desplazamiento de contaminantes hacia aguas venezolanas fue detectado mediante monitoreo satelital, lo que llevó a las autoridades a activar protocolos de vigilancia y mitigación ambiental en las zonas potencialmente afectadas.
Caracas solicitó al gobierno trinitense adoptar medidas urgentes para evitar nuevos episodios de contaminación y pidió información detallada sobre las causas, alcance e impacto del derrame. Asimismo, reiteró su llamado a la transparencia en el manejo de este tipo de emergencias ambientales.
El reclamo ocurre semanas después de que Venezuela denunciara un derrame ocurrido a principios de mayo en el Golfo de Paria, zona marítima compartida por ambas naciones. En aquella oportunidad, las autoridades venezolanas advirtieron sobre afectaciones en áreas costeras de los estados Sucre y Delta Amacuro, así como daños a ecosistemas sensibles y a la actividad pesquera local.
De acuerdo con reportes oficiales emitidos durante la emergencia anterior, más de 500 pescadores resultaron afectados y varios humedales, manglares y parques nacionales quedaron bajo vigilancia debido al riesgo ambiental generado por la presencia de hidrocarburos.
Las autoridades venezolanas señalaron que se reservan el derecho de acudir a organismos internacionales para determinar responsabilidades, exigir compensaciones por los daños ocasionados y promover mecanismos que eviten la repetición de incidentes similares en el futuro.
Por su parte, el gobierno de Trinidad y Tobago informó que desplegó unidades aéreas, marítimas y sistemas de vigilancia para verificar la situación y recopilar información sobre la ubicación exacta del presunto derrame.
